ANOREXIA Y BULIMIA DESDE LA PSICOHOMEOPATIA II

Por Lic.Norberto Litvinoff - Dr. Guillermo Tesone - 24 de Enero, 2006, 9:49, Categoría: General

 

1)      Quizás sea sin duda una de las más graves epidemias que azota a la población adolescente del Planeta, pero los estudios realizados muestran que ya se conocía su incidencia en la época de Samuel Hahnemann, cuando los tratamientos cruentos y sádicos de aquella época, tan parecidos a la incomprensión profunda de la actual, basados en sangrías, purgantes, enemas, vomitivos y catárticos en general, llevaban a las pacientes a la emaciación o clorosis cuando no a la anemia y la muerte prematura.

 

Cosas parecidas suceden, créase o no, en ciertos sanatorios, donde las jóvenes son puestas bajo regímenes humillantes y agresivos que, disfrazados del sano propósito de salvarlas de una muerte que parece segura, marcan a fuego el síntoma y lo cronifican, arrojando a la paciente y su familia a un círculo de horror que no pocas veces termina en la locura y el suicidio.(1)

 

El grito de rebelión surgido de la Homeopatía hacia la barbarie iatrogénica pronto tuvo su complemento ideal en los estudios que, a partir del descubrimiento de los factores inconcientes en la génesis y emergencia de la sintomatología física, pusieron el acento en la escucha y la comprensión profunda, potenciados-ahora que hemos podido tender el puente por el uso de la energía poderosa que conlleva el medicamento homeopático, sabiamente elegido acorde a la personalidad específica del paciente y no sobre la base de generalizaciones estadísticas de los megalaboratorios, siempre ignorantes de la personalidad única, siempre desinteresados del caso particular, siempre incomprensivos del drama privado y su narrativa “única, diferente, peculiar, rara”.

 

2)      Los desarrollos en Terapia Familiar, Sistémica y Comunicacional brindaron a su turno un panorama más amplio, una perspectiva más completa y sobre todo la posibilidad de operar sobre los factores grupales y familiares que sostenían la Anorexia y la Bulimia enclavada en el seno de un escenario totalizante donde el paciente es siempre un emergente de factores colectivos, producto activo y reactivo de una dinámica cognitiva subyacente. Como la abeja en la botella de vidrio, la paciente se debate frente a barreras que no puede ver, prisionera de una narrativa muy primitiva, alimenticia, gástrica/anal/digestiva en su sentido amplio, con una riquísima constelación de fantasías arquetipales colectivas, del tipo de las Mala Madre Sanguinaria, la Hija Loca y Suicida que arrastra a sus padres a la deshonra y la Muerte, y enferma y hasta sorprendidas abuelas que se hacen cargo económicamente. Aquí es dónde entra a jugar la poderosa movilización que produce el remedio homeopático elegido en su capacidad de perturbar estratégicamente y reelaborar dichos constructor arqutipales llevándolos suavemente y sin cesar hacia narrativas más atinadas, menos salvajes y predeterminadas estilística y temáticamente.

 

La Relación Vincular fue comprendida y se sumaron entonces los éxitos terapéuticos que nos permiten ser optimistas en cuanto a la pronta mejoría de los casos tratados holísticamente pues la medicación homeopática, entendida desde sus raíces netamente psicológicas sabe actuar estratégicamente, perturbando la organización sintomática y llevando al portador del síntoma a una inevitable reorganización energética, más saludable, más ponderada, menos autodestructiva.

 

¿O acaso ignoramos que la bulimia y la anorexia, tienen sus raíces en poderosísimos Constructor Inconcientes Colectivos que fluyen a raudales de los mass-media, preconizando la delgadez excesiva, las dietas esclavizantes, la Juventud Eterna, el Transplante esclavizador, el órgano de plástico y demás deformidades avaladas por profesionales sin ética, que como en los tiempos de Jung y hahnemann, nunca aprenden de la realidad y solo aquellos mismos que trabajan solapadamente para los laboratorios que producen todos lo s semestres una “droga milagrosa” que reactiva el apetito y apaga los vómitos, al precio siempre escondido de desplazar el síntoma hacia una zona aún más grave, aún más peligrosa para la continuidad de la vida mientras las esclaviza de por vida a un consumo forzoso y carcelarios, vigilancia y castigos emocionales humillantes y hasta físicos para contener una patología que los desborda y paraliza?.

 

Nos encontramos aquí de lleno con el conflicto simbólico arquetipal de la relación padres-hijos y todas las vicisitudes del largo y doloroso Camino de Individuación, la Segunda Adolescencia y la dialéctica Senex/Puer ya hemos estudiado en otro contexto.(1) (2)

 

Qué ayuda inestimable brindan aquí los poderosos remedios homeopáticos al terapeuta capaz de escuchar bien no de oir, la trama compleja del padecer bulímico-anoréxico cuando este se desata en pleno en la relación dramática madre-hija, esquema inolvidable para comprender esa vinculación mal estructurada y peor construida donde las narrativas de la dominación y la rebeldía son épicamente desplazadas por el conflicto alimentario. ¡Cómo no leer en el vómito el rechazo arquetipal a la aceptación de la vida al punto de ponerla en peligro inmediato con tal de imponer su narrativa!. Será preciso insistir una y mil veces en el estudio de la etapa Adolescente para comprender el porque se expresa en lo oral digestivo un conflicto que atraviesa las distorsiones del Sí-Mismo en proceso inflacionario, en plena “Hybris” mutilante y delirante.

 

3)      Nos encontramos ya de lleno en la consulta individual y familiar, dispuestos a escuchar y a prescribir, trabajando siempre en equipo solidario para abarcar todas las facetas disponibles. Mientras la escucha no descansa, volvemos nuestros ojos a las enseñanzas de la Psicohomeopatía Jungiana que nos brinda un arsenal de substancias que podemos utilizar para multiplicar nuestra labor terapéutica. Ya conocemos por nuestro Repertorio las narrativas clásicas que se desprenden de los medicamentos recogidas por las patogenesias, verdaderos mosaicos de motivos narrativos estructurantes. Solo tenemos ahora que escuchar la narrativa de este síntoma en particular, en este paciente particular y específicamente lo que ella trae de diferente, único y especial.

 

Como o pensar entonces en el grupo de los Muriaticums, cuando ya el gran Maestro Hahnemann soñó en la patogenesia que el mismo se hizo de esta poderosísima substancia “que asistía al funeral de su anciana madre”. A la cabeza de todas, la Reina de los Antipsicóticos, Natrum Muriaticum estudiada profundamente por los Alquimistas que la veían como remedio policresto y que dio origen nada menos que a la palabra Salud. Es tan persistente la relación entre los Muriaticums y la maternidad, que en la India los homeópatas recomiendan Natrum Muriaticum como anticonceptivo y los homeópatas de orientación filosófica católica lo prescriben como gestador, facilitados de la gestación, siempre y cuando no se entienda aquí de manera alopática el concepto de prescripción mecánica y vacía de contenido emocional, sino como una sutil perturbación estratégica que reacomoda toda la estructura en un nuevo sentido operativo.

 

Siguiendo a Scholten (3) daremos Ammonium Muriaticum si predomina el resentimiento en la relación  Madre/Hija y Natrum Muriaticum si el sentimiento esencial es el de querer alejarse, el desear estar sola y/o sentirse abandonada en el dicho vínculo, habida cuenta de que este es verdaderamente el remedio de la Incubadora, el remedio del Campo de Concentración, el remedio del contacto con la Nada, es decir el remedio de la Cultura.

 

Sabemos que los miedos ceden con Calcárea Muriatica pues sabemos que los miedos son proyecciones de la Sombra voraz y destructiva, que los usa como pantalla especular. Y a la agotada y ya sin fuerzas sabremos “encenderla” con Muriatic Acidum, particularmente si ha habido abortos de por medio, cosa muy común en la “baby mother” adolescente, secreto que su madre sabe guardar aún cuando hable y enferme a través del síntoma. Como se revuelven en su ignorancia los alópatas que desconocen que este humilde componente de la mesa familiar puede ser llevado a través de la ardua gestación homeofarmacéutica responsable a convertirse en un eficaz y activo reordenador existencial! . Cuántas veces habrá que meditar sobre el hecho que estas prescripciones debe hacerse sobre la totalidad de los síntomas, nunca de manera alopática, nunca de manera mecanicista o lineal, apoyados en una escucha que se adentra en los recovecos inconcientes colectivos y personales del padecer.

Quizás en comprender la no-linealidad del proceso de curación psicohomeopático este el secreto mejor guardado que es disciplina eterna nos podrá ofrecer.

 

No es nuestra intención dar un vademécum de remedios pero sería injusto terminar este muestrario sin rendir homenaje a dos profundos remedios de la patología Anoréxico-Bulímica: Argentum y su clara vinculación con los procesos vinculados a la maternidad según el eje Plata /Luna/Madre y Vanadium de inigualables resultados en la constelación típica de la nena rubia, poco desarrollada, que alterna anorexia y bulimia bajo la mirada de una madre dominante e infantil que compite antes que ayudar a crecer a su hija, copia su lenguaje y su gestualidad, la típica muñeca “Barbie” que esconde como la Deidad del Panteón Brahamanico Durga, su costado cruel y sanguinario. No hacemos mención a las diluciones pues no solo creemos que “omnia dosis curantur” sino porque no aceptamos indicaciones de potenciación sin antes no estudiar cuidadosamente la susceptibilidad reaccional de la paciente. Después vendrán las especificaciones, quizás veamos aparecer la timidez típica de Pulsatilla o los calambres de China, la rigidez de FERUM como la “ironwoman” que todo lo puede, o el puntillísimo preciosista de Arsenicum, pero será siempre la escucha sistémica y el parecido de familia lo que nos dará la clave en la elección de los sucesivos remedios hasta el retorno a un equilibrio psíquico, paso indispensable para reorganizar el equilibrio alimentario y nunca al revés.

 

En la conducción de este proceso terapéutico el pulso del psicohomeópata no debe temblar ante la magnitud de su tarea, ya que el solo intento de reencausar el síntoma hacia los “altos psudoasistencial y le abre la puerta a una existencia nueva.

 

Lic. Norberto Litvinoff – norcham@fibertel.com.ar

Dr. Guillermo Tesone – getesone@yahoo.com.ar

 

BIBLIOGAFIA

(1)   El Adolescente del Milenio. Lucía C. de Blanco- Norberto Litvinoff. Edit. Nuevo Extremo. Bs.As.2000

(2)   “Puer Aeternus” y Personalidad Creativa. Alberto Chislovsky. aljanus@tutopia.com

(3)   Homeopatía y Minerales. Jan Scholten. alonissos@tip.nl

(4)   Samuel Hahnemann. Lesser Writtings. Jain Publisher. New Delhi. India. 1994

(5)   Carl G. Jung. Psicología y Alquimia. Paidós. Bs.As.1975

(6)   Psicohomeopatía jungiana. Norberto Litvinoff y Alberto Chislovsky.

(7)   Psichomeopatía Jungiana y Sexología. Norberto Litvinoff y Alberto Chislovsky.

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